Resumen
Las mujeres que viven con VIH atraviesan esta enfermedad en un mundo lleno de prejuicios, estereotipos y roles de género socialmente establecidos que las posiciona en un estado de alta vulnerabilidad. Para las mujeres, vivir con VIH implica enfrentar una condición médica que no solo afecta su salud y vida cotidiana, sino que también vulnera su autonomía reproductiva, a través de diversas formas de violencia de género, discriminación institucional y prejuicios culturales que operan como barreras que limitan y niegan sus derechos humanos elementales. El artículo analiza cómo las desigualdades estructurales y de género configuran, ordenan y estructuran la experiencia de las mujeres con VIH, proponiendo la necesidad de un enfoque basado en derechos humanos y perspectiva de género.