Resumen
El término chemsex describe el uso intencionado de drogas para facilitar o prolongar encuentros sexuales entre gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (GBHSH). Las sustancias comúnmente implicadas, como la metanfetamina, el gamma hidroxibutirato (GHB)/gamma-butirolactona (GBL) y la mefedrona, son utilizadas para intensificar la experiencia sexual, desinhibir y prolongar la duración del acto. Este fenómeno ha ganado visibilidad en los últimos años debido a sus implicaciones para la salud pública, que van desde la transmisión de infecciones de transmisión sexual (ITS) hasta trastornos psicológicos y dependencia a las drogas. El chemsex no solo tiene un impacto sobre la salud física, sino también sobre la salud mental al estar asociado a problemas como la ansiedad, la depresión y el aislamiento social. Las características particulares de esta práctica hacen que los profesionales de la salud, en especial en Atención Primaria (AP), enfrenten desafíos tanto en el diagnóstico como en el manejo adecuado de estas personas. Es crucial que el personal médico de AP se prepare para reconocer este fenómeno y proporcionar una atención no estigmatizante, dada la posible reticencia de los pacientes a exponer sus comportamientos sexuales y el uso de sustancias. En este artículo de revisión, se explorarán aspectos clave del chemsex, incluyendo su contexto sociocultural, la epidemiología en España, las principales sustancias utilizadas y las pautas de diagnóstico y manejo en AP. Además, se abordará la necesidad de una estrecha coordinación entre distintos niveles asistenciales para proporcionar una atención integral y eficaz a este tipo de pacientes. La creciente prevalencia del chemsex subraya la urgencia de mejorar la formación médica y las estrategias de salud pública que aborden tanto los riesgos asociados como la prevención.